Muestra

Si algo me pasa, ya saben quién fue

La propuesta toma como eje la historia de Julia Chuñil y plantea que la lucha de las mujeres no se reduce a una frontera: se extiende como un hilo común desde el Atlántico hasta el Pacífico y más allá.

La propuesta del pañuelo

El pañuelo surge de una mirada internacionalista sobre la lucha de las mujeres. Desde esa perspectiva, la pieza encuentra su tema en Julia Chuñil: mujer marrona, indígena, mapuche, chilena, madre, curandera y referente de su comunidad.

El diseño reúne bosque, territorio, memoria y denuncia. La imagen trabaja con símbolos vinculados a la tierra y a la presencia de Julia, construyendo una superficie textil que pide justicia y se resiste al olvido.

Julia Chuñil y la memoria

Julia defendió bosques nativos y tierras ancestrales en las comunas de Máfil y Los Lagos. Su historia aparece en el pañuelo como un reclamo frente al abandono estatal, la violencia y la impunidad.

La frase que da título a la pieza, Si algo me pasa, ya saben quién fue, condensa el tono de alerta y denuncia que atraviesa la propuesta. El pañuelo funciona así como un soporte de memoria para nombrarla y sostener su lucha.

Una lucha sin fronteras

La propuesta plantea que el Estado que violenta, la justicia patriarcal y las complicidades que desamparan a las mujeres operan como formas de opresión que no reconocen fronteras.

Frente a eso, el pañuelo afirma una contracara colectiva: un hilo de lucha que une a mujeres de distintos territorios y mantiene vivo el pedido de justicia por Julia Chuñil.

Reflexión de la actividad

Me sirvió mucho para visibilizar el caso: mucha gente recién supo de Julia gracias a que lo hice y hablé de ella. Eso me hace pensar en que realmente no estamos muertas mientras se recuerden nuestros nombres.

La pieza deja al diseño como una práctica capaz de activar memoria, conversación y denuncia pública. Hacer visible un nombre también es una forma de sostener una lucha.